Poesías de amor cortas

sábado, 27 de octubre de 2012

Besos

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.


miércoles, 24 de octubre de 2012

Soneto I

Matilde, nombre de planta o piedra o vino, 
de lo que nace de la tierra y dura, 
palabra en cuyo crecimiento amanece, 
en cuyo estío estalla la luz de los limones. 

En ese nombre corren navíos de madera 
rodeados por enjambres de fuego azul marino, 
y esas letras son el agua de un río 
que desemboca en mi corazón calcinado. 

Oh nombre descubierto bajo una enredadera 
como la puerta de un túnel desconocido 
que comunica con la fragancia del mundo! 

Oh invádeme con tu boca abrasadora, 
indágame, si quieres, con tus ojos nocturnos, 
pero en tu nombre déjame navegar y dormir.

lunes, 8 de octubre de 2012

Amarte en mis sueños


Tuve un sueño, en donde estábamos juntos.
Donde solo existíamos tú y yo, donde me era difícil respirar. Donde nuestra historia no iba a terminar.

Tu mirada penetrante, como el sol en mi piel y transparente como solo el agua podía ser.

Quería explicarte todo lo que sentía por ti, pero el solo hecho de tenerte allí, te sentí tan mío, tan parte de mi.

Que las palabras sobrarían, para explicar mi sentir. Tus manos acariciaban mi pelo, tu boca besaba mi cuello. Pero solo al besar tus labios, el tiempo se detuvo allí.

Fue tan real todo lo que sentí, que ahora solo espero volver a dormir; para que te hagas presente, para que vuelvas a mí.